lunes, 1 de marzo de 2010

Terremoto en Chile: Mi heroíco testimonio (?)


Tuve mucha suerte el sábado 27 de febrero, específicamente a las 3:44 de la mañana, un gran temblor afectó a la cápital de Santiago de Chile. El terremoto me pilló durmiendo en mi pieza, apenas sentí el movimiento, y su creciente intensidad, durante 10 segundos me paralizé en mi cama y, debo reconocerlo, sentí mucho temor. Luego reaccione, busque a mi madre y a mi hermana, las tranquilize y las lleve al dintel de la puerta de entrada de mi casa. Allí esperamos pacientemente, sin mirarnos ni dirigirnos la palabra... Cuando pasó el movimiento, revisamos nuestra casa y vimos que no había pasado nada grave, luego mis vecinos vinieron a ver como estabamos, y también para contactar a su hija que estaba en Coquimbo, IV Región de Chile. En ese momento pensábamos "Acá tuvo que ser el epicentro, si fue muy fuerte la wea", pero cuando prendí mi MP4, puse la radio, y escuche la información... Quede helado... 8.5 grados en la escala de Ritcher en Concepción y sus alrededores... Y acá solamente (comparando con nuestros hermanos penquistas) 7 grados... Al ser yo la única persona con la información (no tiene altavoces mi MP4), yo era el encargado de transmitir lo que pasaba... Mi vecino estaba llorando por el destino de su hija, con el miedo de saber que tal vez el epicentri fue allá... Pero no, en Coquimbo solo hubo unos tranquilizadores 4 grados... Él se alegro muchisimo, se tranquilizó, y se devolvío a su casa. A 20 minutos del siniestro que afectó a Chile, llegó mi padre, que estaba trabajando todavía, el terremoto lo pilló en plena carretera, según él, solo pensó que había sido un pinchazo de su vehículo, pero cuando vío la oscilación de los semáforos y los cortes de luz, se dío cuenta de la magnitud del desastre.

Llamamos a familiares, que gracias al cielo estaban todos en Santiago, y se encontraban todos bien. Ya más tranquilizados por el destino de nuestros seres queridos, mis padres y mi hermana durmieron en el sillón familiar, yo me quede despierto sentado en el sofá individual, no por miedo a una posible réplica, sino para proteger a mi familia en en caso que pasará algo... Ya a las 9:30 de la mañana, con la seguridad de que todos estaban bien, termine vencido por el sueño y me acosté en mi cama, hasta despertar bien entrada la tarde de aquel sábado...



... de aquel sábado que tuve mucha suerte...


FUERZA CHILE, SABEMOS QUE NOS LEVANTAREMOS, APOYANDONOS UNOS A OTROS, COMO HOY Y COMO SIEMPRE, NOS LEVANTAREMOS Y VENCEREMOS A LA ADVERSIDAD...

¡¡VIVA CHILE!!

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